miércoles, 9 de mayo de 2007

MARÍA AUXILIADORA ÁLVAREZ / CUERPO



Cuerpo (IV)



usted nunca ha parido

no conoce
el filo de los machetes
no ha sentido
las culebras del río
nunca ha bailado
en un charco de sangre querida
doctor
no meta la mano tan adentro
que ahí tengo los machetes
que tengo una niña dormida


y usted nunca ha pasado
una noche en la culebra
usted no conoce el río



María Auxiliadora Álvarez. (Caracas, 1956)

Poeta. Magister y Doctora en Literatura ( University of Illinois at Urbana-Champaign, USA). Ha publicado La raíz del cedro (Suriname, 1978), Cuerpo (1985), Ca(z)a (1990), Inmóvil (1996), Pompeya (México, 2003), El eterno aprendiz. Resplandor (2006). Premio de Pôesía del Concejo Municipal de Cali, Colombia (1974), Premio Fundarte de Poesía, Caracas (1990), Premio María Pía Gratton Internacional Award, USA (1999).

SILVIA PLATH / POEMA


Lady Lazarus

Me las arreglo
Una vez cada diez años.
Especie de fantasmal milagro, mi piel
Brillante como una pantalla nazi,
Mi diestro pie
Es un pisapapel,
Mi rostro un fino lienzo
Judío y sin rasgos.
Descascara la envoltura
Oh, mi enemigo,
¿Aterro acaso?
¿La nariz, las cuencas vacías, los dientes?
El apestoso aliento
Se desvanecerá en un día.
Pronto, muy pronto, la carne
Que la tumba devoró
Se sentirá bien en mí
Y yo una mujer que sonríe.
Tengo sólo treinta años.
Y como gato he de morir nueve veces.
Esta es la Número Tres.
Qué desperdicio
Eso de aniquilarse cada década.
Qué millón de filamentos.
La multitud mascando maní se agolpa
Para verlos.
Cómo me desenvuelven la mano, el pie
El gran desnudamiento.
Damas y caballeros.
Estas son mis manos
Mis rodillas.
Soy tal vez huesos y pellejo.
Sin embargo, soy la misma,
idéntica mujer.
La primera vez que sucedió tenía diez.
Fue un accidente.
La segunda vez pretendí
Superarme y no regresar jamás.
Oscilé callada.
Como una concha marina.
Tenían que llamar y llamar
Recoger mis gusanos como perlas pegajosas
Morir es un arte,
como cualquier otra cosa.
Yo lo hago excepcionalmente bien.
Lo hago para sentirme hasta las heces.
Lo ejecuto para sentirlo real.
Podemos decir que poseo el don.
Es bastante fácil hacerlo en una celda.
Muy fácil hacerlo y no perder las formas.
Es el mismoRetorno teatral a pleno día
Al mismo lugar, mismo rostro, grito brutal
Y divertido:"Milagro!"
Que me liquida.
Luego una carga a fondo
Para ojear mis cicatrices, y otra
Para escucharme el corazón
De verdad sigue latiendo.
Y hay otra y otra arremetida grande
Por una palabra, por tocar
O por un poquito de sangre
O por unos cabellos o por mi ropa.
Bien, bien, está bien HerrDoktor.
Bien. Herr Enemigo.
Yo soy vuestra obra maestra,
Su pieza de valor,
La bebé de oro puro
Que se disuelve con un chillido.
Me doy vuelta y ardo.
No creas que no valoro tu gran cuidado.
Ceniza, ceniza
Ustedes atizan, remueven.
Carne, hueso, nada queda
Una barra de jabón,
Una alianza de bodas.
Un empaste de oro.
Herr Dios,
Herr Lucifer
Cuidado.Cuidado.
Desde las cenizas me levanto
Con mi cabello rojo
Y devoro hombres como el aire.

martes, 8 de mayo de 2007

JOSÉ EMILIO PACHECO / POEMA


ALTA TRAICIÓN


No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,puertos, bosques de pinos,
fortalezas,una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,varias figuras de su historia,
montañas y tres o cuatro ríos.

POEMAS DE MAR / PATRIA AZUL, PATRIA SALVAJE



José Hierro

Solitario, mudo, ceñidas
las sienes de hojas otoñales.
En la boca reseca el gusto
de la sal de todos los mares.
La sal que dejaron las olas
de los días al derrumbarse.


Gilberto Owen

Y luché contra el mar toda la noche,
desde Homero hasta Joseph Conrad,
para llegar a tu rostro desierto
y en su arena leer que nada espere,
que no espere misterio,
que no espere....


Mario Benedetti


Porque con estas o con otras palabras,
quiero decir que no sos tan sólo,
la querida muchacha que sos,
sino también las espléndidas o cautelosas mujeres
que quise o quiero.
Porque gracias a vos he descubierto,
(dirás que ya era hora y con razón),
que el amor es una bahía linda y generosa,
que se ilumina y se oscurece,
según venga la vida,
una bahía donde los barcos llegan y se van,
llegan con pájaros y augurios,
y se van con sirenas y nubarrones.
Una bahía linda y generosa
Donde los barcos llegan y se van
Pero vos,
Por favor,
No te vayas.

JUAN GELMAN / POEMAS




Este poeta excepcional nació en Buenos Aires —en el histórico barrio de Villa Crespo— en 1930. Su primera obra publicada, Violín y otras cuestiones, prologada entusiastamente por otro grande de la poesía, Raúl González Tuñon, recibió inmediatamente el elogio de la crítica.

Considerado por muchos como uno de los más grandes poetas contemporáneos, su obra delata una ambiciosa búsqueda de un lenguaje trascendente, ya sea a través del "realismo crítico" y el intimismo, primeramente, y luego con la apertura hacia otras modalidades, la singularidad de un estilo, de una manera de ver el mundo, la conjugación de una aventura verbal que no descarta el compromiso social y político, como una forma de templar la poesía con las grandes cuestiones de nuestro tiempo.

Fue obligado a un exilio de doce años por la violencia política estatal, que además le arrancó un hijo y a su nuera, embarazada, quienes pasaron a formar parte de la dolorosa multitud de "desaparecidos". En 1997 recibió el Premio Nacional de Poesía. Su obra ha sido traducida a diez idiomas.

Reside actualmente en México, aunque "Volver, vuelvo todos los años, pero no para quedarme. La pregunta para mí no es por qué no vivo en la Argentina sino por qué vivo en México. Y la respuesta es muy simple: Porque estoy enamorado de mi mujer, eso es todo". Perdonando tamaño romanticismo, la ciudad de Buenos Aires lo honró recientemente con el título de ciudadano ilustre.
Arte poética

Entre tantos oficios ejerzo éste que no es mío,

como un amo implacable
me obliga a trabajar de día, de noche,
con dolor, con amor,
bajo la lluvia, en la catástrofe,
cuando se abren los brazos de la ternura o del, alma,
cuando la enfermedad hunde las manos.

A este oficio me obligan los dolores ajenos,
las lágrimas, los pañuelos saludadores,
las promesas en medio del otoño o del fuego,
los besos del encuentro, los besos del adiós,
todo me obliga a trabajar con las palabras, con la sangre.

Nunca fui el dueño de mis cenizas, mis versos,
rostros oscuros los escriben como tirar contra la muerte.

(Velorio del solo)

miércoles, 2 de mayo de 2007

CINECITTÁ CUMPLE 70 AÑOS





El paraje fantástico donde se empieza un paseo por el antiguo puerto de Nueva York en 1863, se atraviesa la plaza mayor de Asís, se recorre en góndola un canal de Venecia y se llega a los foros de la antigua Roma se llama Cinecittá, y está preparando para este viernes su guateque de las 70 velitas con la ilusión de una quinceañera. La «Hollywood del Tíber», como se llamaba en los años cincuenta, ha sabido reinventarse y quiere volver al centro de la creación cinematográfica como si hubiese nacido ayer.

A estas alturas casi nadie recuerda que la decisión de construir «la mayor ciudad del cine en Europa» fue una orden de Mussolini al servicio de la propaganda política. Corría el año 1936, y en la Italia fascista -a diferencia de la de ahora- corría también todo el mundo en cuanto el «Duce» daba una orden. Si el Coliseo de Roma se construyó en tres años -hazaña que sería imposible hoy-, Cinecittá se terminó en sólo quince meses, y el 28 de abril de 1937 Benito Mussolini hacia su entrada triunfal para la ceremonia de inauguración, uno de tantos acontecimientos de la propaganda del régimen.

La «fábrica de sueños» de la Vía Tuscolana empezó a trabajar a todo ritmo al día siguiente, lanzando nada menos que 60 películas al año, entre las que quedan pocos títulos memorables, hasta que en 1943 los bombardeos americanos y el caos del final de la guerra redujeron todo el proyecto a ruinas.

Por fortuna para el mundo, Cinecittá «resucitó» en 1947 confirmando potencial de cantera de talentos, pues allí nacieron Roberto Rossellini, Vittorio de Sica o Luchino Visconti, que pronto pusieron a Italia en la primera fila del cine internacional. Para muchos de aquellos genios, llegar a Cinecittá era un flechazo, una pasión irrefrenable. Federico Fellini contaba que «la primera vez que oí este nombre, Cinecittá, me di cuenta de que era la ciudad en la que quería vivir, y que sería ya parte para siempre de mi vida. Era el lugar ideal. Era como entrar en el epicentro del vacío cósmico justo antes del Big Bang y asistir a la gran explosión creadora».

La Cinecittá de posguerra se convirtió enseguida en una fábrica de superproducciones como «Quo Vadis» (1950), «Ben Hur» (1957) o «Cleopatra» (1961), capaces de traer a Roma las estrellas más brillantes de Hollywood. Aquellos estudios eran el punto de encuentro de lo mejor de América y lo mejor de Italia, en un maridaje de culturas que Fellini retrató de modo genial en 1959 en «La dolce vita», aquella época que todavía se añora cuando uno pasea por Via Veneto o se acerca de noche a la Fontana di Trevi con la esperanza de encontrar a Anita Ekberg jugueteando bajo la cascada.

La fiesta de 70 cumpleaños será, naturalmente, un homenaje a Fellini, e incluirá la proyección de un documental todavía inédito que ha despertado gran curiosidad. Naturalmente, se celebrará al estilo «felliniano» en una especie de astronave de cristal que están terminando de construir en medio de los foros del set de «Roma», la superproducción televisiva que está triunfando en Estados Unidos y en España. Entre las estrellas de la velada se contarán Wim Wenders, Eva Mendes, Matt Dillon, Luc Besson y un montón de veteranos de los míticos estudios, cuyos nombres se mantienen en secreto.

A lo largo de la noche se recordará que Cinecittá volvió a morir en los años setenta, víctima de las leyes caprichosas italianas, de los excesos sindicales -no se podía trabajar sábados ni domingos- y de la falta de seriedad en los plazos y los presupuestos. La avaricia de los sindicatos, de los artesanos y de los políticos terminó por matar la gallina de los huevos de oro, forzando a las grandes productoras americanas a volver a Hollywood, donde podían trabajar con libertad.
El recuerdo de Deborah Kerr, Liz Taylor, de Ava Gadner, comenzó a desvanecerse como el de Errol Flynn, Clark Gable, Kirk Douglas, Charlton Heston y tantos otros de una segunda edad de oro que había tocado a su fin.

Pero, una vez más, Cinecittá resurgió de sus cenizas en los años ochenta, y las cámaras volvieron a rodar. A títulos como «El nombre de la rosa» (1985) y «El Padrino III» (1989), seguirían «El cartero y Pablo Neruda» (1994) o «Té con Mussolini» hasta el regreso de Dino de Laurentis para producir «U-571». «El sueño de una noche de verano», «El paciente inglés» o «El talento de Mr. Ripley» hilvanaron la continuidad de los estudios hasta llegar a superproducciones recientes como «Gangs of New York» de Scorsese en 2001, «La Pasión» de Mel Gibson, o la «Misión imposible III» de Tom Cruise. La fantasía renace siempre al grito de: «Silenzio! Si gira!».

martes, 1 de mayo de 2007

JOSÉ WATANABE / POEMAS


Nacido en Laredo, un pequeño pueblo al este de Trujillo, en 1945. Su madre Paula Varas, peruana, de origen serrano y su padre Harumi Watanabe, japonés de quien cuenta aprendió el arte del haiku. Watanabe tuvo una infancia bastante pobre. Sus padres estaban destinados a trabajar en una hacienda azucarera del norte del país. Hasta que el destino le jugó a su familia una buena pasada. Se ganaron la lotería de Lima y Callao y viajaron a la capital de la provincia: Trujillo. Para que luego José migrara a Lima a seguir estudios superiores. Pero el recuerdo de Laredo quedaría siempre en su memoria. Por lo cual muchos de sus poemas se ubican espacialmente en ese sitio in illo tempore que hoy solo existe, con sus cuatro calles, en el imaginario creado por el poeta.

Su lamentable deceso ocurrió en la ciudad de Lima el 25 de abril de 2007, víctima de un derrame interno, originado por el cáncer al esófago que padecía desde hace años.

Trayectoria

José Watanabe y la generación del 70

Considerado una de las voces insulares o marginales entre los Poetas Peruanos del 70, . En la cual encontramos voces tan dispares como las de: Antonio Cisneros, Abelardo Sánchez León, Rodolfo Hinostroza, Enrique Verástegui, entre otros. Esta generación está caracterizada por haber sido la más prolija en publicaciones periódicas, antologías, manifiestos y declaraciones colectivas a cargo de agrupaciones que confiaban en el poder de cambio social de la poesía, como Hora Zero y Estación reunida.

Watanabe, sin ser considerado integrante de alguno de estos círculos literarios, compartió mucho de su juventud con su generación, con quienes mantiene aún hoy una fuerte amistad. Pero mantuvo su literatura independiente de todo el trajín político. Lo cuál se hace evidente en su poesía, en la que las preocupaciones de la época, si aparecen, pasan inadvertidas. Es más bien producto y gracias a sus vivencias e íntima forma de escribir que gana en 1970 el primer premio del concurso Joven Poeta del Perú con el poemario Álbum de Familia.


Su afinidad con la tradición poética japonesa

También llamado poeta sabio, Watanabe busca trascender en su poesía. De su padre, no sólo aprendió el control de las manifestaciones emocionales, que llama refrenamiento; sino también y sobre todo la forma poética del haiku, la expresión mejor lograda de la mirada oriental del mundo que, por los senderos del budismo zen y el taoísmo, busca a la naturaleza pura y real irradiando su misterio en cada observación. Es a través de este miramiento desinteresado, sereno y simplemente testimonial, que el poeta describe los fenómenos que percibe en su belleza inocente de toda prisa por vivir, de toda ideología y de toda pasión. Análogamente al refrenamiento, el haiku expresa esta voluntad de dejar que las cosas vivan y se den mientras el poeta queda inerte en la inacción, en solo la contemplación. Se convierte en solo ojos para ver y para nada más.

El haiku es además la vía hacia el satori de la tradición zen o la iluminación. Esto es la fusión entre el sujeto y el universo, que lo lleva a la comprensión absoluta de la verdad, y a una gran paz silenciosa e inexplicable, que en el hinduismo es llamado samadhi. Este misticismo que no pertenece a ningún grupo social en particular sino a la humanidad toda, es lo que hace que uno se aproxime a la literatura de José Watanabe como a un clásico, que a través de sus sucintas frases nos hace unificar nuestros sentidos y vivir el aquí-ahora de sus ensoñaciones descriptivas y completas para extraer de estos momentos vacuos y delicados una enseñanza, que cada quién encuentra como un abismo.




El guardian del hielo


Y coincidimos en el terral

el heladero con su carretilla averiada

y yo

que corría tras los pájaros huidos del fuego

de la zafra.

También coincidió el sol.

En esa situación cómo negarse a un favor llano:

el heladero me pidió cuidar su efímero hielo.


Oh cuidar lo fugaz bajo el sol…


El hielo empezó a derretirse

bajo mi sombra, tan desesperada

como inútil.

Diluyéndose

dibujaba seres esbeltos y primordiales

que sólo un instante tenían firmeza

de cristal de cuarzo

y enseguida eran formas puras

como de montaña o planeta

que se devasta.


No se puede amar lo que tan rápido fuga.

Ama rápido, me dijo el sol.

y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,

a cumplir con la vida:

yo soy el guardián del hielo.

viernes, 27 de abril de 2007

VUELVE / KONSTANTIN CAVAFIS


Vuelve a menudo y tómame,
amada sensación, vuelve y tómame
-cuando del cuerpo la memoria se despierta,
y un antiguo deseo vuelve a pasar por la sangre;
cuando los labios y la piel recuerdan
y las manos sienten como que tocan otra vez.
Vuelve a menudo y tómame en la noche,
cuando los labios y la piel recuerdan...

jueves, 26 de abril de 2007

TESTIMONIO DE UNA SOBREVIVIENTE DE GERNIKA





“Todo era fuego”

EFE

GUERNIKA.- "Yo estaba con 'ama' (mamá) en el mercado cuando empezaron las bombas. Lo dejamos todo allí y volvimos a casa corriendo. Los aviones grandes bombardeaban y los pequeños ametrallaban por todo alrededor. Todo era fuego", relata Josefina Odriozola, una mujer de 84 años que rememora lo sucedido aquel día fatídico.

Ese día, los aviones alemanes de la 'Legión Cóndor', con el apoyo de algunos aparatos de las fuerzas aéreas italianas, bombardearon sin previo aviso, bajo las órdenes de Franco, la localidad vizcaína de Guernika.

Un ensayo de lo que vendría después

Lo que se vivió aquel día en Guernika supuso, además, un ensayo de lo que después se repetiría en otras ciudades europeas durante la II Guerra Mundial. Guernika entraba así en los libros de historia y el ataque se convertía después en una obra de arte universal gracias a 'Guernika', el lienzo de Picasso.

"Empezó sobre las cuatro de la tarde. Aquí en aquellos tiempos los lunes venía mucha gente al mercado, como si fuera una fiesta", explicó Josefina, quien vendía junto a su madre "puerros, patatas, huevos... y lo que se cogía en el caserío" en el que vivían, muy cerca del casco urbano.

Ella y toda su familia más cercana, sus cuatro hermanas y un hermano, así como su madre -su padre falleció cuando tenía ella cinco años- sobrevivieron al bombardeo, aunque, según afirmó, hubo unas horas en las que temió por la vida de su hermano, que no apareció en la casa hasta el día después.

"Los rojos no tenían aviones"

Josefina Odriozola también explicó que una hermana suya tuvo mucha suerte ya que, en vez de permanecer en el refugio de la fábrica en la que trabajaba, optó por volver al caserío. "Todos los que estuvieron con ella, allí quedaron, pero cientos ¿eh?, muchos", aseguró, mientras insistió en que se trató de un ataque por "sorpresa. No avisaron nada".

Según Josefina, su hermana, que cocinaba en el cuartel que tuvo en la localidad el Ejército franquista, se atrevió a decirles a los militares que fue Franco quien había bombardeado la localidad porque "los rojos no tenían aviones".

"¿Sabes lo que le contestaban? -sonrió la mujer mientras recordaba-: 'a esta rojilla la vamos a llevar a Vitoria y le vamos a cortar el pelo al cero'".

A pesar de todo, su voz no delató rencor alguno. "Lo pasado, pasado está, qué le vamos a hacer. No sé por qué pasó, qué venganza hubo", explicó.

Un bombardeo sistemático

Según el Museo de la Paz de Guernika, el primer avión apareció hacia las cuatro de la tarde y al cabo de unos 15 minutos tuvo lugar la primera oleada.

Empezaba así el bombardeo sistemático de Gernika, que se prolongó durante más de tres horas y en el que intervinieron aviones Heinkel 111 y Junker 52, de bombardeo; y Heinkel 51 de caza y ametrallamiento.




70 AÑOS DE LA DESTRUCCIÓN DE GERNIKA


Tomado del Diario El País. 26.04.2007
Gernika es hoy la ciudad mundial de la paz; nada parecido a lo que vivió hace 70 años, un lunes de mercado en el que en menos de tres horas su centro quedó reducido a un conjunto de escombros. A día de hoy se desconoce el número exacto de personas que murieron en el bombardeo que, sin previo aviso, llevó a cabo la Legión Cóndor de la aviación alemana, apoyada por aviones italianos y al servicio de Franco.

La memoria de Gernika
Representantes de varios colectivos e instituciones, y testigos de otros lugares fatídicos del mundo, recordados por episodios de guerra, participan hoy en los actos organizados en la localidad vizcaína. Allí se leerá una declaración "Gernika por la paz", manifiesto por la reconciliación y contra la violación de los derechos humanos. Se leerá en diferentes lenguas, junto al árbol de Gernika.

Allí estará el lehendakari Juan José Ibarretxe, el premio Nobel de la Paz, Adolkfo Pérez Esquivel, el de Química, Mario Molina, y alcaldes de localidades como Hiroshima, Conventry, Dresde, Hamburgo, Varsovia o Stalingrado.

El homenaje se extiende a otros lugares donde también se leerá el manifiesto, como Buenos Aires, México, Santiago de Chile, Rosario, Mar de Plata, Bahía Blanca, Montevideo, Boise, Sydney, Nueva York o Madrid. El nombre de Gernika también será pronunciado en Berlín, ciudad que se propone sacar del olvido aquel crimen nazi mediante un programa de actividades culturales que combina danza contemporánea, simposios, lecturas y un ciclo de cine. La presentación se celebrará en el Instituto Cervantes de la capital alemana.

La polémica del cuadro

Un año más, el gran ausente del homenaje será el conocido homenaje de Pablo Picasso al bombardeo. El cuadro, que se encuentra en el museo Reina Sofía de Madrid, es reclamado año tras año por el Ayuntamiento de Gernika para su exposición en el País Vasco. A falta de cuadro, se exponen en la localidad entre 20 y 30 dibujos con los que el pintor malagueño preparó la elaboración del Gernika.

Además, la plaza de la ciudad acoge hoy una exposición en la que los visitantes podrán dejar sus deseos de paz en un árbol o participar en un "cuadro por la paz", un fotomosaico de la obra de Picasso realizado con fotografías de ciudadanos anónimos.

ESCRITORES GUERREROS

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TALLER DE POESÍA IMAGO MUNDI 2007 / LA GUERRERA Y LOS GUERREROS